Lo insoportable de la infancia

Textos de orientación

Lo insoportable de la infancia: El troumatisme de lalangue

Clara María Holguín (NEL - Bogotá)

Interrogar ¿qué es lo insoportable en la infancia? apunta a pensar la infancia más allá de un tiempo cronológico que se atraviesa.

 

Lo infans

Partiendo del término infans (sin voz), ubico con Lacan en la Conferencia en Ginebra sobre el síntoma ese momento precoz, donde se produce la inseminación de la voz[1] para señalar con ello, el traumatismo estructurante del parlêtre. Manera precoz[2] como la voz se incorpora, se insemina en el cuerpo.

Más allá de situar el trauma en la niñez, como tiempo cronológico, o saber cuándo, cómo y quién produce el traumatismo, se trata de asegurar –como dice Miller[3]- que hay el trauma, de todos modos, hay uno, es decir, se trata de asegurar su sincronía y con ello, su permanencia. Apuntamos a aquello que "nunca se atraviesa, que queda, que se deposita, modo de exigencia de lo que fue en un momento y que no desaparece…insuperable exigencia de lo que fue la sexualidad infantil"[4]. Goce en el cuerpo.

La inseminación o incorporación de la voz supone el encuentro entre lalengua y el cuerpo, entendiendo que la lalengua es ese depósito de significantes sin sentido (S1 sin S2), pura materia significante que produce el síntoma como acontecimiento de cuerpo. Mezcla de lengua y vida.

Algo acontece y todo cambia. Ruidos, sonidos, palabras sueltas, frases, se incrustan en el cuerpo, perturbándolo, marcándolo hasta cristalizarse.

El síntoma, como acontecimiento de cuerpo se deduce de estas marcas sonoras dejadas por la lalengua; producto del malentendido que provoca el impacto del significante sobre el cuerpo y que dará cuenta de lo que es la pulsión, exigencia que definimos con Lacan como el eco en el cuerpo de que hay Undecir.

 

Un goce que ex –siste. Lo insoportable

El troumatisme en tanto da cuenta del impacto de esa resonancia fuera de sentido, produce un goce que es del orden de la ex –sistencia, un goce que está fuera del registro Imaginario y Simbólico, que hace referencia a lo real. Excedente de sexualidad, goce opaco y mudo que vivifica el cuerpo. El parlêtre es efecto del encuentro contingente con ese goce hétero que es indecible. Fuera de sentido, innombrable.

La Una-equivocación, malentendido del que nacemos, conmemora el goce inolvidable y es causa de un desajuste, una hiancia que deja al sujeto exiliado, que dará cuenta de un encuentro siempre fallido, una sexualidad sintomática. La clínica es lo real en tanto es lo imposible de soportar.

¿Cómo se las arregla cada ser hablante con el troumatisme de lalengua? Podemos pensar dos tipos de respuesta. Iteración y repetición.

1. Algo de la voz se escribe en el cuerpo tal como demuestran los AE en sus testimonios. Escritura que es letra, litura: "sensibilidad –que es demasiado ruido- de la lengua, que se olvida detrás de lo que se dice cuando hablamos"[5]. De ello no se sabe nada, están fuera de sentido (ab-sens).

Guy Briole[6], en el texto "La frase-Una del todo sola", retomando un trabajo de varios AE recoge a partir de sus testimonios la manera cómo estas frases puede aparecer en el análisis: "son del orden de lo no-advenido, de lo que está en los márgenes del inconsciente; son marcas que permanecen por su sonoridad, por la manera como fueron pronunciadas; son frases que permanecen fuera del saber unidas a un goce, frases que no estaban ni olvidadas, ni perdidas, sino que es como si no hubieran estado en la cadena significante, permaneciendo en el borde, sin que se les haya prestado atención; me llegó como un pelo en la sopa; es en calidad de no cumplida que ha sido imposible de decir".

2. En un segundo tiempo, se produce un agregado de sentido a este Uno. Intento de interpretar lo que esta fuera de sentido, que corresponde al trabajo fundamental del inconsciente, ligar un S1 con un S2. Allí se teje una cadena, una red con esos significantes sueltos que se conoce como historia o novela familiar. El encuentro traumático con los significantes sueltos, sin sentido y traumáticos que perturban el cuerpo, se transforma en un encuentro con el Otro.

Tenemos entonces dos tipos de respuestas, uno que es defensa frente a lo real, marca de goce que itera y organizan la vida, lo Uno, de la que no se sabe nada. Trauma sin sujeto en el que si fija un goce que será adictivo. Y, dos, la articulación discursiva S1-S2 que permite hacer montajes ficcionales y fantasmáticos, un goce a medida de nuestras posibilidades subjetivas y que tiene como función limitar y cubrir este real pero no si un plus.

La experiencia analítica, conducida hasta sus últimas consecuencias, mostrará la manera como cada parlêtre se las arregla con esta marca que agujerea el cuerpo, que lo impacta, es decir la manera como se ha arreglado con lo infantil y sus efectos.

Lacan apuesta a lo que en un análisis funciona como escritura, el troumatisme. "No en su aspecto de registro o transcripción de acontecimientos sino por sus propiedades de enlace, de mantener unidas cosas que nada tienen que ver entre sí a no ser por el hecho de haber sido trazadas en la contingencia"[7].

Más allá de accidentes de la vida de un niño, hay la experiencia traumática que es inevitable y fundante. El psicoanálisis pone en evidencia que la introducción de la sexualidad es estructuralmente traumatizante.

NOTAS

  1. Lacan, L. Dirección de la cura y los principios de su poder.
  2. Lacan, L. Conferencia de Ginebra sobre el síntoma.
  3. Miller, J.A., Causa y consentimiento.
  4. Laurent, E. Entrevista realizada por Raquel Cors para el Boletín Infans.
  5. Laurent, E. La Batalla del Autismo.
  6. Briole, G. "La frase-Una del todos sola", en Revista Freudiana No.
  7. Vieira, M. A. La escritura del silencio.