Lo insoportable de la infancia

Textos sobre los Ejes

Leer lo insoportable

Sandra Pax-Cisternas (NLS)

La distinción entre la infancia como un momento que atraviesa un sujeto por un lado y por otro lo que se mantiene como una exigencia que resiste e insiste de lo que fue la sexualidad infantil es ya una orientación. Apoyados en la enseñanza de Lacan, sabemos que la sexualidad polimorfa que Freud introdujo no encuentra unificación en un llamado estadio de desarrollo.

En el seminario XI, Lacan introdujo el concepto de pulsión como uno de los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis y nos dice: « Nos encontramos en la experiencia, de hecho, algo que tiene un carácter irreprimible incluso a través de represiones. »[1]

La pulsión surge como un concepto rebelde, heterogéneo al significante, pero que es a la vez el resultado de la acción del significante en el cuerpo. La incidencia de estos desarrollos en nuestra clínica es que "no todo" es abordado por las leyes del significante. El concepto de parlêtre -hablateser- nos indica un más allá del inconsciente papa[2] e introduce la cuestión del cuerpo.

Anne Lysy-Stevens señala que en los años 1975 Lacan nos indica que de lo que se trata es de una « lengua muy particular que un sujeto, también él particular, recibe, y de la que está "impregnado" (…) El inconsciente está hecho de marcas dejadas por "el encuentro de esas palabras con su cuerpo", marcas particulares, pues llevan la traza del deseo de los padres. »[3]

¿Cómo leer lo insoportable en la clínica con niños?

Sabemos que es el Otro social o familiar que nombra lo que no funciona en el niño. Lo insoportable es entonces una interpretación del Otro. En algunos casos lo insoportable en el niño surge como un enigma, algo que no logra ser localizado en los significantes de la pareja parental. A menudo la primera respuesta es normativa que lee lo que no funciona como una efracción, un compartimiento a corregir.

Sin embargo, sabemos que el síntoma, en algunos casos- irrumpe justo para interrogar el lazo social que habla del niño.

Tal vez los analistas debemos hacer un esfuerzo para alojar algo de lo insoportable y permitir que al niño construir su síntoma, atrapar los significantes que lo desalojen de lo enigmático que si es insoportable y que - a veces- provoca una lluvia de interpretaciones. Tal vez nuestro trabajo sea de una lectura de lo que insiste y resiste de la pulsión.

NOTAS

  1. Lacan, J. Séminaire XI « Los cuarto conceptos fundamentales del psicoanálisis »; Argentina, Ed. Paidos 1997, pag. 169
  2. Cotte, S. concepto tomado del libro « L'inconscient de papa et le nôtre. Contribution à la clinique lacanienne »; Collection: Je est un autre dirigée par Philippe Lacadée
  3. Lysy-Stevens, A. « Interpretación, semblante y síntoma (primera parte) », AMP, https://www.wapol.org/es/articulos/TemplateImpresion.asp?intPublicacion=29&intEdicion=1&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=1820&intIdiomaArticulo=1