Lo insoportable de la infancia

Textos sobre los Ejes

La Santa Infancia

Nicola Purgato (SLP)

Fundada en Paris en 1843 por el obispo Charles de Forbin-Janson, la Obra de la Santa Infancia tenía el propósito propagar la devoción al Niño Jesús entre los niños a través del bautismo y la educación cristiana. El nombre debe su origen a la predilección de Jesús por los pequeños: "La gente llevaba a los niños a Jesús, para que él los tocara. Cuando los discípulos vieron esto, los reprendieron; pero Jesús los llamó y les dijo: Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de los cielos es de los que son como ellos". (San Lucas 18, 15 -16)

Lejos de esta actitud romántica, que a lo largo de los siglos ha asociado a los niños con los ángeles, viene Freud a sorprender a los bien pensantes enseñando que los niños, desde una edad temprana, elaboran importantes teorías sexuales, algunas de las cuales contienen una parte de franca verdad[1]. De las tres más famosas a la novela familiar, Freud las ha alejado de la imagen endulzada de una santa ingenuidad. Eran tiempos en que el Padre funcionaba. Para Lacan, el niño nunca ha sido inocente, culpable del goce que trae del significante que le llega del Otro, que lo nomina y sostiene dado que el niño no inventa el significante, lo recibe[2]. Por lo tanto, hay en el niño una reverencia que lo empuja a hacerse objeto del Otro y, siguiendo su masoquismo primordial, encuentra cierta satisfacción.

En efecto, Lacan afirma que el niño se esboza como un súbdito. Es un súbdito porque se experimenta y ante todo se siente profundamente sometido.[3] Desde este punto de vista el niño es ante todo devastado del Verbo[4], parasitado por el lenguaje y que el psicótico, incluso pequeño, nos muestra claramente lo que significa ser "mártir" del lenguaje, objeto del furor[5] con que el Otro lo nomina y lo petrifica. A veces, basta una palabra o un rumor para desatar en él lanzamientos de objetos, cortes y toda una serie de palabras y frases de las que ha sido objeto, pero que a toda garganta grita sin límite alguno.

La clínica con niños enseña a reconocer en nosotros este martirio estructural y a hacer algo, separándose un poco pero no demasiado, para que al menos podamos acercarnos a ser "santos".[6]

Traducción al español: Raquel Cors Ulloa

NOTAS

  1. Freud, S., Sobre las teorías sexuales infantiles, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1996.
  2. Lacan, J., L'insu que sait de l'une-bévue s'aile à mourre, 17 mai 1977.
  3. Lacan, J., El Seminario, Libro 5, Las formaciones del inconsciente, Paidós, Buenos Aires, 1999.
  4. Lacan, J., El triunfo de la religión, Paidós, Buenos Aires, 2005.
  5. Lacan, J., El Seminario, Libro 3 Las Psicosis, Paidós, Buenos Aires 1998.
  6. Lacan, J., Televisión, en Otros Escritos, Paidós, Buenos Aires 2012.