Lo insoportable de la infancia

Textos sobre los Ejes

El niño tiene derecho al secreto

Guy Briole (ECF)

El secreto es el fundamento mismo de la práctica analítica que se despliega en el espacio cerrado de la consulta del analista. Es un lugar privilegiado donde un sujeto puede venir a hablar sin que nadie más tenga acceso a lo que dice en él: lo más íntimo. Esta relación única, denominada transferencia, no depende más que del contrato tácito establecido entre el analista y el analizante; no hay un tercero regulador en el sentido institucional. En este lugar vacío se sitúa la ética del acto del analista.

Existe una paradoja en la práctica analítica, cuando el analizante es un niño, que es difícil de superar: se quiere resguardar para el niño un espacio privado; sin embargo, a menudo, a veces sistemáticamente, un tercero –a menudo parental– es introducido en él. Y, a pesar de todas las precauciones, ocurre que el analista dice demasiado, cuando no pensaba decir más que lo necesario. La cuestión aparece claramente en el control de las prácticas y no es raro percibir que uno de los padres se ha substituido al niño. Esta situación, que se instala sin que nadie lo advierta, es la vertiente no visible de otra donde se manifiesta un derecho reivindicado por los padres de ser informados de lo que dice el niño. A veces quieren ser informados con el mero pretexto de que son los padres, que son los que pagan, etc. Una observación: es importante respetar su deseo de no decir en presencia del niño cosas muy personales e íntimas; ocurre accesoriamente que recurran a otro analista.

Pero entonces, ¿no será que solamente a los niños se niega el derecho a una vida privada?

¿No se estará confundiendo, para ellos, espacio privado con vida privada? ¡No equivalen! Los niños son sujetos de pleno derecho y es esencial considerar que para ellos también lo privado, lo íntimo, existe. Es necesario velar sobre este punto de guardar estrictamente secreto. Si el sujeto no tiene edad, tampoco hay edad para tener secretos y para decidir no hablar de ellos más que con un analista. En alguna ocasión, el niño no deja de recordárselo al analista mismo: entonces, que el analista lo dé por dicho; hay también una ética de la práctica con los niños.

Traducción de Alín Salom