XI Jornadas de la NEL
Infans #8

Editorial

Abrimos Infans # 8 con un párrafo extraído del texto "El niño tiene derecho al secreto" de Guy Briole cuya elaboración nos enlaza a los ejes de nuestras jornadas. La sección de aperturas a la conversación nos introduce a un tema muy amplio que atraviesa toda experiencia analítica. Cada autor intenta responder cómo lo infantil puede emerger sin dejarse atrapar por lo simbólico, encarnando lo real.  Alejandra Hornos destaca cómo en un análisis se leen esas marcas de la infancia, huellas del goce en el cuerpo donde es posible rastrear trozos de real. Felipe Maino hace un recorrido por Baltimore al amanecer, definición de Lacan para el inconsciente, recordando que la luz de neón que itera en ese paisaje, ubica la infancia en su dimensión de confín. Marlon Cortés aborda cómo lo imposible de soportar se hace presente a lo largo de la vida del sujeto y cómo otros discursos lo intentan controlar y acallar.

Finalmente, encontrarán la imagen "Game Changer" del artista Banski, contribución de Stephanie Rudeke, y la canción "Raíz" de Gaufa Trío, interpretada por Marta Gómez, un aporte que nos hace Gladys Martínez.

¡Buena lectura!

Luisa Aragón
(NEL-Guatemala)

 

Aperturas desde los ejes

Guy Briole
(ECF)

 

El niño tiene derecho al secreto

El secreto es el fundamento mismo de la práctica analítica que se despliega en el espacio cerrado de la consulta del analista. Es un lugar privilegiado donde un sujeto puede venir a hablar sin que nadie más tenga acceso a lo que dice en él: lo más íntimo. Esta relación única, denominada transferencia, no depende más que del contrato tácito establecido entre el analista y el analizante; no hay un tercero regulador en el sentido institucional. En este lugar vacío se sitúa la ética del acto del analista.

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Aperturas a la Conversación

¿Cómo entender que "una vez que emerge la infancia en la experiencia analítica se constata lo que escapa a lo Simbólico, lo Real"?

 

Alejandra Hornos
(APEL-Santa Cruz)

 

"Creo que en mis poemas hay palabras que reitero sin cesar, sin tregua, sin piedad: las de la infancia, las de los miedos, las de la muerte, las de la noche de los cuerpos …"
Alejandra Pizarnik
(En entrevista de Martha I. Moia, Barcelona, 1972)

Cuando la infancia aparece en la experiencia analítica, presenta la oportunidad de poder leer las marcas de goce tempranamente depositadas sobre el cuerpo del parlêtre. Sabemos desde los historiales freudianos, la importancia de las marcas en la infancia, en relación a la cura y sus efectos. Cuando ella emerge, habilita la posibilidad de extraer esa huella, que circunscripta en términos de goce, no puede recuperarse asociativamente en su totalidad quedando siempre el resto perdido de lo libidinal. Es allí, en el "no disponer de la palabra" propio del infans, que lo real se evidencia.

La infancia como momento lógico nos habita, se instituye en la niñez y perdura más allá de ella. Los testimonios de pase dan sobradas cuentas que en la experiencia analítica, algo de lo infantil, en tanto "trozos de real", perdura.

 

Felipe Maino
(NEL-Santiago)

 

Infancia en Baltimore

Propongo esta lectura: la infancia es un límite, un confín. Y me aventuro: la infancia es una señal de neón en Baltimore al amanecer.

No es un divertimento traer esta visión de paisaje, es un esfuerzo de topología por situar la insistencia que se inscribe en una superficie, como puntualiza el argumento de las jornadas. Para Lacan el inconsciente es Baltimore al amanecer pues observa ese paisaje de fuerte circulación "resultado de pensamientos (…) activamente pensantes" [1], pero no olvidemos esa luz de neón que itera en el mismo lugar, insistente esa madrugada. Ese punto lejano, cual confín, conviene verlo en perspectiva para que no se escape tan fácilmente ni horrorice en su emergencia.

Lacan sugiere situar "confines" para evitar el realismo en que se durmió el psicoanálisis por no tener "una visión de contorno" [2]. Convendrá especialmente a los niños este vistazo topológico, considerando que en su "Alocución…" se nos advierte de las consecuencias segregativas de expulsarlos de la carretera del lenguaje y reducirlos a la pura incandescencia del neón pre-verbal; el argumento de las jornadas advierte también de este niño ya no sujetado en el Otro, sino disruptivo, al que se lo apaga medicándolo. Allí la infancia ya no es un confín sino el infante quien deviene un confinado.

Referencias

  1. Laurent, E. "Ciudades psicoanalíticas". Disponible en http://www.revistavirtualia.com/articulos/662/destacados/ciudades-psicoanaliticas
  2. Lacan, J. "Alocución sobre las psicosis del niño" En Otros escritos, Paidós, B. Aires, 2012, pp. 386-387

 

Marlon Cortés
(NEL-Medellín)

 

Lo "sin voz" en el sujeto

El título de las Jornadas de la NEL 2020 nos comienza a anunciar que hay una cierta relación entre lo real y la infancia. Esto es así, porque en la experiencia analítica, lo insoportable se encuentra en lo real, que a todo momento le pone obstáculo a los ideales que tenemos cuando construimos la vida. De hecho, eso real (insoportable) es lo que nos lleva a construir nuestra demanda de análisis.

Pero, ¿qué tiene de infancia eso real?

La raíz etimológica de la palabra "infancia" habla de "los que no tienen voz". Y en la historiografía es recurrente hablar de los niños como los "sin voz", los acallados por el poder de los adultos, los que dicen cosas sin importancia, los que no tienen razón, etc. En tiempos de la Programación Neurolingüística, en los cuales el énfasis está puesto en desestimar lo que hace obstáculo y en subrayar la ilusión del poder de autodeterminación del yo ("si lo pienso, lo hago"), el psicoanálisis lo que hace fundamentalmente es hacer que aparezca esa voz acallada de la infancia, para intentar traducir (o nominar) eso real que aparece, imposible de eliminar, y que nos constituye en tanto seres de goce.

El psicoanálisis le da lugar a la voz de lo "sin voz" en el sujeto, sin importar la edad. Lo "sin voz" constituye al sujeto, y el dispositivo analítico es una invención de la cultura para darle lugar a eso que insiste en desacomodar las estructuras cuadriculadas del mundo aparentemente adulto y bajo control.

 

Aperturas desde el arte

"Game Changers"
Bansky, 2020

Contribución de Stephanie Rudeke (NEL-Guatemala)

 

Sin ti la palabra calla
Calla el alma, la tonada
Calla oscuro el universo

Vuela al cielo mariposa, libélula encantada
Vuela alto, vuela lejos pero quédate en mis alas

Contribución de Gladys Martínez (NEL-Cali)