XI Jornadas de la NEL
Infans #4
Raquel Cors Ulloa.
Presidente XI Jornadas NEL "Lo insoportable de la infancia"

Savoir faire en tiempos de pandemia

 

Me llama mi colega Beatriz para conversar sobre los próximos números del Boletín Infans, y se pregunta: "¿Será que nos leemos en este momento de incertidumbre?" Me escucho decirle: "¡Claro que sí! porque la incertidumbre no será partenaire de nuestras Jornadas de la NEL".

Quién diría que "lo insoportable", título que da pie a las XI Jornadas de la NEL sea una invitación, contemporánea, para amigarnos con "lo real".

Quién diría que una clínica de lo real se haya "confinado" a enseñarnos la vía regia de este lazo.

Quién diría que ante la fuga de sentido de la época, busquemos –y, encontremos– las maneras de enlazarnos.

Quién diría que cuando los protocolos tratan de parar la expansión de la epidemia cerrando fronteras, nosotros –desde el psicoanálisis– abramos páginas nuevas.

El año 1996 Jacques-Alain Miller, a propósito de la continua aceleración de una desmaterialización vertiginosa, señala que nuestra época "coronará de angustia la cuestión del lo real"[1]. En ese Curso, Miller y Laurent nos comparten su decisión de inscribir en el horizonte una elección: habiendo "elegido reunirse" –nos proponen "fusionar temas que habían establecido y anunciado cada uno por su lado;(…) para mostrar, exhibir, incluso escenificar que el Otro no existe".

Este año 2020 irrumpe una pandemia sin precedentes. Los goces se segregan, se aíslan, se confinan… estableciendo primero recomendaciones, luego restricciones y finalmente prohibiciones. Sin embargo, una extravagancia del deseo elige inexcusablemente liberarse del encierro.

Desde el Boletín Infans elegimos seguir orientados por la letra-viva que nos causa seguir atravesando singularmente esta época.

¡Seguimos!

 

Editorial

Infans es el vocablo que da nombre a nuestro Boletín. La entrevista que Raquel Cors Ulloa le realizara a Eric Laurent, finaliza con la pregunta sobre cómo escuchar aquello que no habla. La respuesta dada por Laurent nos invita a leer el silencio de la pulsión sin equipararlo al silencio que por estructura da cuenta del encuentro del parlêtre con el lenguaje. Beatriz García aborda y se interesa por cómo la escucha del analista apunta a lo irreductible de la mudez pulsional y cómo el analizante intentará bordear lo que no se puede decir. Susana Schaer, nos propone seguir a Freud y a Lacan para rastrear por la vía del sueño lo que retorna y no se puede aprehender de lo real, de ese silencio donde reside lo insoportable de la infancia.

La "Niña con máscara de muerte" elaborada por Frida Kahlo en 1938, es la pintura que acompaña nuestro Boletín.

¡Buena lectura!

Luisa Aragón
(NEL- Guatemala)

 

Entrevista a Eric Laurent por Raquel Cors Ulloa

Parte 4

Raquel Cors Ulloa: Eric, finalmente, el analista estaría, -lo digo en condicional-, despojado de los prejuicios edípicos, fálicos, narcisistas, partidarios. Si esto fuese así, entonces estamos ante una imposibilidad de responder por la vía del significante. En ese sentido, ¿Qué le queda al analista para saber responder y saber alojar ese insoportable del infans que no siempre habla?

Eric Laurent: En efecto, el infans, si tomamos la etimología latina del que no habla, nos convoca más a lo qué es este silencio. El hecho de no hablar no es necesariamente un silencio en el sentido del silencio de la pulsión; la pulsión de muerte trabaja en silencio. Este es un modo de silencio muy distinto al del infans que no habla, pero que está completamente atravesado por el Otro y desde el primer día de su venida al mundo, está haciendo la experiencia del encuentro con ese baño de lenguaje en el cual esta sumergido. Es fundamental distinguir los modos de silencio para abordar la clínica del niño. No solamente hay que distinguir los abanicos de los silencios, se trata de cómo en el silencio se puede escuchar lo que se habla, lo que se manifiesta, que es una de las cosas más presentes en la clínica por ejemplo del autismo, que es una clínica fundamental para acompañar o para preguntarnos por nuestra acogida de estos silencios o de estas dificultades de entrar en el Otro. No solamente esta dificultad está del lado de la psicosis, sino también del autismo y por supuesto, de las neurosis. Preguntarse por cómo se articulan estos modos de entrar con una particularidad en el montaje real, simbólico, imaginario, es ir a lo más agudo. Si seguimos este hilo, no sólo hay estos modos, estas particularidades de entrar en el Otro, en sus tres registros, sino que también hay, -usted lo planteaba- modos propios del analista que ha atravesado sus identificaciones y que ha encontrado lo que es la identificación no segregativa que es la clave que escuchamos resonar en los testimonios del pase, en el cual los analistas testimonian sobre cómo han atravesado lo que Lacan llamó, el plano de las identificaciones. Esas identificaciones, que antes del análisis y durante el análisis, tienen siempre este rasgo segregativo: "Yo y los demás y el otro. Yo soy esto, el otro es esto", etc., todo lo que fueron los rasgos que funcionan en el registro del discurso del amo. El descubrimiento fundamental del pase, de la experiencia del pase, es descubrir como puede una identificación funcionar de otra manera. No se trata de hacer de esto un ideal, lo que sería caer en la trampa de una esencialización de este ideal, sino más bien, ver cómo funciona esto en un análisis, y cómo al final se hace la experiencia de esto y cómo esta experiencia se puede transmitir.

Jacques-Alain en su teoría de Torino, hizo la demostración de cómo esto se podía extender a la comunidad analítica como tal, cómo los analistas pueden vivir en su modo de organización en identificaciones no segregativas. Con la propuesta Zadig se trató de extender esto, no solo a los analistas entre ellos, sino que se buscó tocar a los otros discursos, es decir, al discurso del amo, por un lado, y al discurso feminista, el discurso de la histeria, por otro, y también al discurso universitario que podría beneficiarse de esta perspectiva. Esto es algo muy útil para acoger las particularidades de la infancia. Una perspectiva no segregativa sería precisamente, tratar de deshacerse lo más que se pueda, de toda idealización de lo que es la infancia, no solamente como fue en la época de Freud, el escándalo de decir que no eran estas cosas tan inocentes, que tenían pulsiones sexuales. Leerlo en el contexto contemporáneo, es precisamente todo un esfuerzo, porque una de las lecturas erróneas fue la de cristalizar, de esencializar el niño en la infancia con pulsiones sexuales, pues los adultos podían también aprovecharse de esto y sexualizar el niño. Se ve que no es fácil responder a la presencia en nuestra civilización, de la interrogación sobre la pedofilia, sea del lado de los discursos de las instituciones religiosas, sea desde la dificultad que tiene la iglesia católica y sus esfuerzos para tener un discurso sobre esto. Ahora con la extensión del Me too hasta la infancia, se ve que hay que hacer un esfuerzo más de interpretación, para aclarar que el hecho de suponer, de hacer y constatar la hipótesis de una sexualización infantil, no es una autorización para pensar que la pedofilia sería solo el hecho de aceptar desexualizar los sexualizados. No, es una imposición, es una dominación, y todo esto tiene que ser aclarado de la buena manera, articulando de manera contemporánea estos debates sobre la infancia y la sexualización que se produce sin que sea ordenada por las normas heterosexuadas, etc., pero que puedan respetar la posición subjetiva del niño que no tiene que ser maltratado por tener, precisamente, esta sexualidad infantil. Respetarla no es de ninguna manera transformarlo en un objeto de goce de un adulto.

Raquel Cors Ulloa: Bien. Muchísimas gracias Eric y lo esperamos en las Jornadas de la NEL en Bogotá.

Transcripción de Alejandro Góngora (NEL-Santiago)

 

 

Aperturas a la Conversación

Lacan propone el vocablo latino "Infans", que quiere decir "sin voz". ¿De qué silencio se trata, y qué se esperaría que pasará con ese silencio?

 

Beatriz García Moreno
(NEL- Bogotá)

 

Diferentes silencios resuenan en el vocablo latino, infans, sin voz, algunos de ellos aluden a la mudez de la pulsión que insiste y que el psicoanalista se encarga de escuchar en la clínica; refieren a la insistencia de un dato "primigenido, arcaico y primordial"[1] del que escuchamos su empuje, esa fuerza constante que, como dice Freud, "no tiene ni día ni noche, ni primavera ni otoño, ni alza ni baja, es una fuerza constante"[2] que busca satisfacción más allá del principio del placer. Esa satisfacción que Lacan llamó goce, pasa entre dos murallas de imposibles: lo imposible entendido como lo real que se separa del principio del placer y lo imposible de satisfacer que refiere a que no hay ningún objeto que lo satisfaga. Aunque ese objeto es inexistente e indiferente, la pulsión lo bordea. Cada uno de esos imposibles tiene su silencio.

La huella primordial refiere al troutmatismo con su propio silencio, al producto del encuentro entre significante y cuerpo, al agujero que se tapona con el objeto (a) plus de goce, que se bordea con palabras tratando de hacer hablar eso sin palabras que insiste. En ese bordeamiento las identificaciones caen, el fantasma se disuelve y la pulsión deviene dando la posibilidad a una invención. La escucha del analista atiende ese montaje que se presenta "sin ton ni son"[3] de la pulsión, como dice Lacan, y de ese modo dignifica los modos de goce.

 

Susana Schaer
(NEL- La Paz)

 

Freud se acerca al factor infantil a través del relato de sus pacientes histéricas y su hallazgo, la interpretación de los sueños. Ambos remitían a recuerdos infantiles encubridores, encontrándose así este autor ante una infancia que habitaba un cuerpo sexuado, con exigencias que no cedían al paso del tiempo, quedando un resto imposible de ser aprehendido[4].

Esta referencia es distinguida también por Lacan en su escrito "El estadio del espejo", quien señala a propósito del infans que la prematuración humana tiene un equivalente psíquico, la incoordinación motora, y que este dato es expulsado del campo de lo visual, punto límite de lo visible, del que queda tan sólo un rastro que retorna, por ejemplo, en los sueños.

Lo que constituye al parlêtre, su humanización, deja siempre un resto: El cuerpo despedazado del Estadio del Espejo, el goce barrido por la simbolización, las marcas del encuentro inaugural del infans, siempre traumático, con lalengua y sus efectos de goce.

Si hiciésemos un salto del primer Freud al último Lacan ¿Podría ser entonces lo infans otro nombre de lo real fuera-de-sentido?

Debemos estar a la altura de lo que la interpretación del goce de una época convoca y acoger el silencio de los niños a los que no les queda más que resistir o ceder. Real, silencio, fuera-de-sentido, que puede retornar de muchas maneras. "Se trata de afirmar el remanso y el momento oportuno que puede constituir el discurso analítico para aquellos niños que se confrontan con un real que los obstaculiza"[5].

 

Aperturas desde el arte

"Niña con máscara de muerte"
Frida Kahlo (1938)
Contribución de Joaquín Carrasco (NEL-Santiago)

Notas de la respuesta de Beatriz García Moreno

  1. Lacan, J. (2006). Seminario 11, Los cuatro conceptos fundamentales. Buenos, pp.169.
  2. Ibid. Pp. 172.
  3. Ibid.176.

Notas de la respuesta de Suasana Shaer

  1. Freud, S. La interpretación de los sueños [1899]. Cap. IV, Material y fuente de los sueños. En Obras Completas. Madrid. 4ta. Edición. Biblioteca Nueva. Tomo I, pp. 463
    "En otra serie de sueños nos enseña el análisis que el mismo deseo que ha provocado el sueño que lo realiza procede de la vida infantil, haciéndonos ver, con asombro, que en el sueño continúa viviendo el niño con sus impulsos infantiles".
  2. Miller, Jacques–Alain y otros, Los miedos de los niños, Paidos, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2017. pp. 11