XI Jornadas de la NEL
Infans #3

Editorial

Infans # 3 ofrece a los lectores la tercera parte de la entrevista que hace Raquel Cors a Eric Laurent sobre lo insoportable de la infancia, en la cual Laurent aborda los retos para la práctica analítica que implican las maneras que adopta el amo de la época en relación con la familia, el padre, la madre, el niño. En aperturas a la conversación, Luisa Aragón aborda las transformaciones que se han dado a partir del cuestionamiento de Lacan al Edipo y de las anticipaciones que hace acerca de las funciones paterna y materna que no son sin efectos sobre el goce, el deseo y el orden social. Alejandro Góngora, por su parte, señala que Lacan des-esencializa el Edipo a partir de ubicarlo como un mito- artefacto de la cultura, y entenderlo como un regulador del goce.

Finalmente, en aperturas desde el cine, se ofrece una escena de la película “León: The profesional” de Luc Besson, 1994.

¡Buena lectura!

Beatriz García Moreno
(NEL-Bogotá)

 

Entrevista a Eric Laurent por Raquel Cors Ulloa

Parte 3

Raquel Cors Ulloa: Éric, ¿qué podemos esperar hoy, a propósito del siglo XXI y de la clínica que nos convoca… saber leer, saber escuchar de una manera novedosa? ¿Qué podemos esperar de la escucha de los analistas? Si somos algo es en tanto un discurso analítico, pues no somos ni padres, ni hijos, ni madres, ni estamos ahí para responder como se hacía en otras épocas cuando el siglo XX era lo que era. En ese sentido me pregunto ¿qué podemos esperar en tanto que ya estamos advertidos de los imposibles de lo real, de ese real que a veces retorna insoportable?, por eso el título de estas jornadas: lo insoportable.

Éric Laurent: Precisamente, creo que lo que nos pide la época es poder estar atentos a las transformaciones de estas categorías, de estos nombres de la lengua común: padre, madre, hijo, familia, lazo familiar, familias recompuestas, compuestas, descompuestas, familias que hay que sostener, familias de la familia para todos, como el casamiento igualitario para todos. Estas exigencias nuevas del discurso del amo que nos rodea y nos interroga, esta recomposición del campo, de la recomposición de las familias por la ciencia y por la identidad precaria, que es un rasgo de lo que es el lazo social como tal en el siglo XXI, efectivamente, necesita de los analistas, de una escucha atenta a toda la declinación de los cambios en esos aspectos. La desencialización que hizo Lacan de las posiciones del padre, de la madre, del hijo y de la familia, nos permite seguir y poder responder a las modificaciones que se están produciendo y al mismo tiempo, mantener nuestra brújula sin perder la orientación de Lacan. No se trata de pensar que el padre desaparece, ni tampoco la madre en su particularidad que toma del hijo como tal, ni el hijo como objeto a de una madre o como objeto a de una mujer. Esta perspectiva, como la del padre des-teologizado de Lacan, nos da toda una posibilidad de reactualizar la clínica de estos nombres que en la civilización vienen a designar cosas nuevas que se están produciendo. A partir de la clínica que producen los analistas vemos cómo se puede pensar las nuevas figuras de padres, madres, familias, casamientos y las consecuencias que esto tiene sobre la circulación de los deseos y del goce.

Transcripción de Alejandro Góngora (NEL-Santiago)

 

 

Aperturas a la Conversación

Lacan des-esencializa las figuras del padre, la madre, el hijo. ¿Qué consecuencias trae sobre el deseo y el goce?

 

Luisa Aragón
(NEL-Guatemala)

 

La anticipación lúcida de Lacan, lo condujo a lo largo de su enseñanza a modificar la noción freudiana del complejo de Edipo como organizador de la subjetividad del niño, introduciendo cambios en la función que el padre y la madre estarían llamados a encarnar. De esta manera, lo que hoy conocemos como nuevas configuraciones familiares dan cuenta de estas transformaciones y versiones que se dejan leer por sus efectos y consecuencias en la construcción de la novela familiar.

Surge así, un nuevo horizonte con el desfallecimiento del padre que da lugar a la extensión del imperio materno. A partir de la declinación de la creencia en el padre que instituía la prohibición, demarcando una orientación posible al deseo, se instaura un nuevo orden de hierro que empuja a la primacía del mandato del superyó bajo el imperativo de goce[1].

Hay entonces un empuje en torno a la uniformización de la autoridad y un borramiento de la diferencia que bajo el neologismo de “parentalidad” sitúa al padre, a la madre y al niño en la misma condición de igualdad en “función de los modos de goce predominantes”.[2]

En esta nueva distribución el niño es quien organiza la familia, quedando enlazado a su propia modalidad de goce y prescindiendo del Otro. Lo que conduce a la idea de una época que pertenece a los Unos solos, invitándonos a pensar la posición del padre y de la madre en función del lazo y no en un lugar definido desde el universal.

 

Alejandro Góngora
(NEL- Santiago)

 

Considero que Lacan des-esencializa las figuras del padre, la madre y el hijo no porque originalmente tengan una esencia y Lacan haya realizado algún truco de hechicería para des-esencializarlas, sino, porque Lacan descubre que esas figuras no tienen esencia y que por lo tanto el Edipo, mito que justamente habla de estos lugares en la cultura, no es mas que eso, un mito, un artefacto de la cultura para hacer frente a lo real de un goce sin medida. Es decir, que el artefacto edípico padre, madre, hijo es ya una defensa contra un goce, goce que se vuelve insoportable por su deslocalización, por su descentramiento, y que es justamente lo que la infancia presentifica en la familia. Es el goce del infans, de ese bárbaro que aún no se inserta del todo en la lengua común. El Edipo es uno de los artefactos posibles para que el goce del infans entre en un aparato de regulación.

Hoy nos vemos confrontados a una época en donde el propio accionar del discurso de la ciencia des-esencializado esos lugares, y lo que antes regulaba hoy no opera de la misma manera en nuestra relación al Otro. Por lo tanto, lo que se ve cuestionado es la puesta en función del propio deseo.

Desde el psicoanálisis de la orientación lacaniana no se trata de hacer un llamado a esos viejos lugares o de levantar las banderas de restitución del antiguo orden, sino, de saber escuchar ese goce de lo infantil que reverbera en cada uno, para que cada uno encuentre su arreglo con lo insoportable de la infancia.

NOTAS

  1. Brousse, M-H.: “Vaciar la madre” En: Bitácora Lacaniana N. Extraordinario ¿Qué madres hoy?. Grama, Buenos Aire, 2019, p. 20
  2. Brousse, M-H.: “Un neologismo de actualidad” En: Uniones del mismo sexo. Diferencia, invención y sexuación. Grama, Buenos Aire, 2010, p. 148

 

Aperturas desde el cine

“¿La vida es siempre tan difícil, o es solo cuando eres niño?”
Escena en la película “Leon: The professional”
Luc Besson 1994

Contribución de Joaquín Carrasco (NEL-Santiago)